jueves, 14 de agosto de 2014

Puedo

Estoy asustada. En realidad esto no es más que una falta de confianza en mi misma, una falta de aceptación y amor propio. Una falta de control de impulsos que se extiende. Parar a pensar antes de hablar o actuar, puede que sea lo más díficil que he hecho. Analizar friamente los pasos que tengo que dar, no ha sido mi punto fuerte. Pero vale la pena intentarlo, no solo por toda la gente a la que quiero y puedo hacer daño, sino por mi misma, porque me merezco ser feliz y no anticipar una ansiedad que es completamente innecesaria. La idea de todo esto,fue desahogarme para no escupir antes de tiempo. Es relativamente fácil, pedir perdón cuando el daño esta hecho, lo realmente complicado es no hacerlo.

jueves, 7 de agosto de 2014

Modo: OFF

Tienes razón, ya no estoy para ti. Ni tampoco estas tú cuándo le echo de menos o cuándo grito de rabia. 
Recuerdo todas esas veces en las que podía contar contigo, y si, confieso que te echo de menos. Esto se ha convertido en un "hola, ¿qué tal?". 
Sigue siendo absurdo buscar alguna respuesta de alguien a quién ya no le importas. ¿Lo que más me cuesta? Es mirarte a los ojos y no verle, ¿dónde estás?
La paciencia se acaba.

sábado, 2 de agosto de 2014

No. No tengo que demostrarle nada a nadie. Tampoco tengo intención de hacerlo. Quién me conozca sabe que cuándo me equivoco sé pedir perdón y que cuando me hacen daño, sé perdonar.
No cuestiones mi integridad, no pienso ir a darte explicaciones. No llorare, no te gritare, solo me iré sin decir nada y sabrás que en ese mismo momento, para mi, has dejado de existir.